Geotermia

La energía geotérmica es aquella que puede ser obtenida por el hombre mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra. Es una de las fuentes de energía renovable menos conocidas y se encuentra almacenada bajo la superficie terrestre en forma de calor y ligada a volcanes, aguas termales, fumarolas y géiseres.

 

Las aplicaciones van desde la producción de electricidad, cuando se trata de yacimientos de alta temperatura (superiores a los 100-150ºC), hasta los usos térmicos en industrias, servicios y residencial, para temperaturas por debajo de los 100ºC.

 

El aprovechamiento geotérmico más habitual es el de muy baja temperatura (por debajo de los 25ºC) mediante bomba de calor geotérmica, para calefacción y refrigeración.

 

Vídeo divulgativo de energía geotermia por IDAE

¿Cómo aprovechamos el calor?

 

Para aprovechar el calor de las rocas superficiales se dan dos esquemas:

  1. En los cimientos verticales de la edificación, en sondeos verticales  específicamente realizados al efecto con profundidades entre los 80-150 metros aproximadamente.
  2. En bucles horizontales situados a poca profundidad o en losas de cimentación.

 

En ambos diseños se utiliza un circuito cerrado del fluido que se hace circular hasta la bomba de calor en la que cede su energía calorífica, a diferencia de los diseños basados en aguas subterráneas que utilizan circuitos abiertos (cuando al perforar nos encontramos con aguas subterráneas).

 

El yacimiento geotérmico recibe frio en invierno y calor en el verano equilibrando de esta forma las aportaciones energéticas y contribuyendo de forma notable a mejorar el consumo de energía eléctrica en verano debido a la refrigeración.

 

“Se trata de una tecnología eficiente para calefacción y refrigeración con unos destacados ahorros energéticos.”